...Esos que me devolvían la vida. Quien está mucho tiempo en un pedestal pierde la sensación agradable que le brinda; se acostumbra y lo olvida. Pero nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde y, al caer, se valora lo magnífico que fue y lo doloroso que resultó perderlo. Me retiré de ellos, me los arrebataron, y busco desesperadamente algo que mitigue la pérdida, aunque sé que la única solución es ir y recuperarlos. Mientras tanto me contento conociendo rostros nuevos, aunque sean cibernéticos; intercambiar palabras y admirar la belleza de las mariposas. Penélope Pereira Perdomo


